VIETNAM: TRAS LOS PASOS DEL AMERICANO IMPASIBLE (INTRODUCCIÓN)

Existe un país que lo tiene todo. A una historia reciente apasionante se le une una naturaleza exultante y algunos de los parajes más bellos del mundo. Resulta muy sencillo moverse por él, es seguro y la gente resulta encantadora. Además, es muy barato. Con todos estos ingredientes... ¿A que te apetece visitarlo?

La respuesta es, inevitablemente, afirmativa. Para ti y  para los 20 millones de turistas que lo vivitan cada año. El resultado hace de Vietnam un país tan apasionante como decepcionante. Aún así, existen lugares donde es posible encontrar restos del Vietnam auténtico, ese que ahora agoniza entre cafés y tiuendas de recuerdos para turistas..


El plan.

No puede decirse que este viaje haya sido fácil de llevar a cabo. Compramos los billetes de avión e hicimos todas las reservas con relativamente poco tiempo y, aun así, el mundo enloqueció de repente y, en cuestión de días, ha dado comienzo una guerra absurda, injusta y muy peligrosa (enero de 2026). Como daños colaterales, nos vemos obligados a recortar en dos días el plan inicial y, de paso, comprar nuevos billetes con el consiguiente sobrecoste .

Al ser la primera visita al país de Ho Chi Minh resulta casi inevitable pasar por los lugares más relevantes - y por tanto, saturados - enlazándolos de la manera más lógica posible. Al disponer de pocos días (21) debemos hilar fino y tomar más vuelos internos de los que nos habría gustado. El calendario manda...

A grandes rasgos, podemos dividir el viaje en 4 partes:

  • Ho Chi Minh City (Saigón) y Delta del Mekong
  • El centro: Hue y Hoi An
  • Bahía de Ha Long
  • Saigón y alrededores.
  • Montañas del Norte

Vietnam es un país muy "alargado" con dos polos muy claros: Ho Chi Minh City en el sur y Hanoi en el norte. Lo más práctico es entrar al país por alguno de estas dos ciudades y salir por la otra. En nuestro caso viajamos de sur a norte.

Hicimos dos vuelos internos:

  • Saigón - Hue
  • Da Nang (Ho Ian) - Hanoi
El resto de desplazamientos los realizamos en transporte público.

¿Improvisar o asegurar?

Viajar significa tomar decisiones en función de lo que apetece en cada momento, ir cambiando de destino y modelar el viaje día a día. Lo otro es hacer turismo. 


Pues bien, cláramente, y de nuevo por la tiranía del calendario, hemos sido turistas y no viajeros. Todos los hoteles, vuelos y las principales excursiones estaban previamente reservadas desde casa. Cero inprovisación. Ardo en deseos de que llegue el día en que esto no sea así, y dejemos de ser turistas y pasemos a ser viajeros.

¿Y qué nos hemos encontrado?

Eso lo iremos describiendo en diferentes entradas. Pero adelantaremos que este país tiene mucho que ver y que valdría la pena visitarlo por, al menos 6-8 semanas. De esta manera, sin prisa e intentando huir de la marabunta humana - o esquivándola -, la experiencia habría sido totalmente diferente. Aún así, hemos regresado a casa más que satisfechos y desando regresar para ver todo lo que nos hemos dejado atrás.